Me lo ha pedido - Mi boda: El candy bar o mesa de chuches
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Mi boda: El candy bar

Lo reconozco: me encantan las chuches. Es una cosa que no puedo evitar. Si me ponen alguna por delante no dura nada 🙂

Por este motivo, en mi boda no podían faltar, así que decidí poner un candy bar.

Si hay alguna despistada que no está aún familiarizada con este término, te lo explico muy rápido. El candy bar no es más que la mesa en la que se colocan los dulces o golosinas una vez que ha comenzado la barra libre.

En realidad el tema de las chuches en las bodas ha evolucionado muchísimo en los últimos años. Hace unos años recuerdo que solían ponerlas (si las ponían), en unos cuencos a lo largo de la barra o en las típicas mesas altas durante el baile.

Luego surgieron las tartas de chuches y ahora ya no sólo tiene valor el contenido de la mesa de chuches sino la presentación.

En el post de hoy os quiero contar cómo fue el que hubo en mi boda. En realidad fue una sorpresa de mi cuñada. Ella se ofreció para ayudar en la organización de la boda así que le pedí que se encargara del candy bar y la verdad es que ni en mis mejores sueños hubiera pensado que iba a quedar tan bien.

El encargo en sí no era sencillo sobre todo por lo siguiente: la boda se celebraba en Sevilla y ella vive en Madrid Así que si quería montar algo en especial, le iba a tocar trasladarlo de ciudad.

Ella quería que fuera sorpresa así que no soltó prenda 🙂 No me dijo nada acerca del Candy bar y yo lo ví a la vez que los invitados…el día de la boda.

Pues imaginaros mi cara cuando al entrar a la zona de baile ví esto:

Candy_bar_bodaFotografía de Juan Luis Morilla

¿No os parece espectacular? ¡Tenía de todo!

Había chuches de todo tipo pero también frutos secos…hubo hasta pipas peladas. Y también hizo galletas con nuestras iniciales. La verdad es que se lo curró muchísimo. Fijaros el éxito que tuvo que una vez acabada la boda, al día siguiente, me contó que tuvo que ir reponiendo.

También cuidó mucho la presentación ya que si os fijáis, imprimió fotos nuestras y las enmarcó, y compró unos muñecos para poner a modo de decoración.

Candy_bar_2_JLMorillaFotografía de Juan Luis Morilla

Candy_bar_3_JLMorillaFotografía de Juan Luis Morilla

En la Hacienda de Orán se Sevilla, que era donde celebré la boda, nos facilitaron una mesa redonda para montar el candy bar.

Mi cuñada se fue la tarde de antes a la Hacienda y lo dejó todo montado. Dejó tapados todos los frascos donde estaban las chuches y los frutos secos para que no se estropearan, y la responsable de la Hacienda se encargó de quitarlos el mismo día del enlace.

Para recogerlo, ya nos encargamos los novios 🙂 Como dormíamos en la hacienda, a la mañana siguiente, no nos costó nada recogerlo.

Candy_bar_4_JLMorillaFotografía de Juan Luis Morilla

Quizá no te quieras meter en el “jaleo” de tener que montar/desmontar y llevar tú misma las chuches. Si éste es tu caso pero sí o sí quieres candy bar, quizá la mejor opción sea que contrates este servicio. Hay empresas especializadas y también los catering normalmente ofrecen este servicio como extra.

Os dejo también otros ejemplos para que cojas ideas para el tuyo 🙂
Candy_bar_boda_1

Candy_bar_boda_3

Candy_bar_boda_4

Candy_bar_boda_2

¿A que son muy bonitos? ¿Qué opción os gusta más?

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