20 Oct La boda de Laura y Alejandro en la Iglesia de la Caridad, en Sevilla
Laura y Alejandro se casaron el pasado 15 de mayo de 2021. La ceremonia tuvo lugar en la Iglesia de la Caridad, en Sevilla. Y fue la primera fecha que plantearon desde el principio. Lo único que tuvieron es que pasar la boda de noche a de día, para adaptarse a las circunstancias. Os dejo la historia de su gran día contada por Laura, la novia.
Nuestra boda se basó en los colores de la fachada de la Iglesia de la Caridad, en tonos azules. E hicimos las invitaciones acordes con la fachada de la iglesia. Personalizamos cada una de las invitaciones con notas escritas a mano para cada uno de nuestros invitados, los grabamos y la misma semana de la boda subimos este vídeo a las redes sociales por sorpresa. Fue muy emotivo y disfrutamos mucho dando la mayoría de las invitaciones en persona:
Y por fin llegó el día. Tengo la gran suerte de conocer a Antonio y Fernando García desde hace muchos años, los diseñadores de mi vestido de novia. Este día me vistieron ellos. Mi casa estaba llena de flores, de champán y música francesa. Había gente muy importante para mí en casa. Disfrutamos mucho de la mañana de la boda. Fueron momentos muy divertidos y que nunca olvidaremos.
Cada uno de los detalles de la boda y los proveedores, los elegimos con muchísimo cariño y mimo y todo esto se notó en el resultado. Gracias también a nuestra wedding planner y hada madrina, Adelina Grueso, sin ella nada de esto hubiera sido posible. Recuerdo salir de casa y ver en la puerta a muchísima gente que, por desgracia y limitaciones, no pudieron asistir a la boda. Como padres de amigas, compañeros de trabajo, etc. Estaban esperando para verme. También recuerdo entrar en la iglesia y ver a Ale llorando, me contaron que no había parado de llorar desde que había pisado la iglesia. No separamos nuestras manos desde que empezó la misa hasta que terminamos. El cura lo apuntó mientras nos miraba con cariño.
Cuando llegamos a la hacienda estaba toda nuestra gente, feliz, disfrutando de un día que llevábamos esperando más de 1 año. El momento de la comida fue muy divertido, contratamos un violinista, a Alejandro Ortega. Como tocaba canciones actuales, no nos sentamos ni a comer. No paramos de bailar con los invitados de mesa en mesa. Todos eran temazos y saltábamos todos como locos.
A la hora del baile, nuestros djs tenían preparada una versión de Always Remember Us This Way y llegaba un momento en el que la canción rompía y empezaba la fiesta. Se nos pasó el tiempo del baile lento con mi padre y a Ale con su madre, así que tuve que, prácticamente, arrancar de los brazos de su madre a Ale para cuando llegara ese momento. Fue un momentazo porque nadie lo esperaba. Lo pasamos brutal. No hay palabras para describir todas las emociones que sentimos este día, toda la adrenalina que nos invadía. Nos preocupamos por disfrutar y sentimos el cariño de todas las personas que nos acompañaban. Fue mágico.






















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