08 Jul Boda en casa: un palacete familiar con capilla y bodega
Hay bodas que emocionan por el lugar, otras por los detalles y otras porque todo lo que ocurre tiene una historia detrás. Esta boda en casa reúne un poco de todo eso: un entorno familiar precioso, una capilla con mucho significado, una bodega propia y detalles llenos de cariño que hacen que el día se sienta todavía más especial.
Casarse en casa no siempre significa celebrar una boda sencilla o informal. A veces, como en este caso, significa volver a un lugar importante para la familia, llenarlo de flores, música y personas queridas, y convertirlo en el escenario perfecto para decir “sí, quiero”.
Una boda en casa con mucho significado
Los novios se casaron en un palacete de estilo inglés propiedad de la familia del novio. Un lugar con capilla y bodega, de esos espacios que no necesitan demasiado para resultar especiales, porque ya tienen historia, personalidad y alma.
Celebrar una boda en casa tiene algo muy bonito: el lugar no es solo un decorado, sino parte de la historia. Cada rincón puede tener un recuerdo, una anécdota o un significado familiar.
En este caso, la boda tuvo ese aire elegante y familiar que tanto inspira: una celebración en casa, pero con todos los detalles pensados para que el día estuviera a la altura de un momento tan importante.
La organización estuvo en manos de Quimera Events, que ayudó a dar forma a una celebración elegante, cómoda y coherente con el entorno.
Decoración natural y coherente con el lugar
Cuando el espacio ya tiene personalidad, lo mejor suele ser acompañarlo, no taparlo. En esta boda, el ramo y la decoración floral fueron de El Portillo Floristería, con un estilo que encajaba con el entorno y ayudaba a realzar la belleza del palacete.

El catering fue de Restaurante Las Camachas y la fotografía de Palo Goca, dos piezas clave para que todo quedara cuidado tanto durante el día como en el recuerdo.
El vestido de novia y una mantilla con historia familiar
El vestido de novia fue de Alba del Brillante, pero uno de los detalles más especiales fue la mantilla. Una joya familiar hecha a mano por las monjitas, con la que se han casado varias generaciones de mujeres de la familia.

Este tipo de detalles son los que convierten una boda en algo único. No hace falta buscar siempre lo más nuevo o lo más llamativo. A veces, lo más emocionante es recuperar una pieza familiar y darle un nuevo lugar en vuestra historia.
La primera dueña de la mantilla, que era la madrina de la madre de la novia, siempre decía: “Viva la familia unida”. Como homenaje, los novios quisieron bordar esa frase en los botones del vestido.
Además de la frase del vestido, hubo otros detalles hechos por la propia novia: la cinta del ramo, el abanico, el bastidor y la bolsa de arras.



El look de novia: bata, tocado, joyas y belleza
Los preparativos de la novia también tuvieron proveedores muy cuidados. La bata y el camisón fueron de Seren Collection, una opción preciosa para ese momento tan especial antes de vestirse.
El tocado fue de Complementos Abril, los pendientes y el colgante de Paulet, la peluquería de Mangel Peluqueros y el maquillaje de Macarena Bascón.
Los zapatos fueron de Calzados Calenda y, para estar cómoda durante la celebración, la novia también contó con cuñas de Pitusas. Y esto es algo que siempre merece la pena recordar: estar guapa es importante, pero poder disfrutar de tu boda sin dolor de pies también lo es 😊

Niñas de arras y madre de la novia
La ropa de las niñas de arras y el vestido de la madre de la novia fueron de By Mirbama. El vestido de la madre, en verde de seda rústica con capa, fue uno de esos looks que acompañan la estética de la boda sin perder personalidad.

Música para una boda en casa con distintos momentos
La música es una de las partes que más transforma una boda. En esta celebración hubo varios momentos musicales, cada uno con su propio estilo.
La música de la iglesia, con violín y piano, fue de Entre Músicas. Para la parte de grupo musical contaron con Likindoy y la música de la fiesta fue de Le Musique Events.
Si estás organizando una boda en casa, piensa muy bien en la música de cada momento: ceremonia, cóctel, comida, baile y fiesta. No tiene que sonar todo igual. De hecho, lo bonito es que la música acompañe la evolución natural del día.

Una bodega familiar y vino propio
Y uno de los detalles más especiales de esta boda en casa fue el vino. Al celebrarse en un palacete con bodega propia, no podía faltar el vino de La Inglesa Wine.







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