10 Jul La boda de Esperanza y Emilio en El Pino de San José (Sevilla)
Esperanza y Emilio se casaron el 30 de septiembre en la parroquia de San Sebastián, en Sevilla. Parroquia desde donde, por cierto, sale la hermandad de La Paz. El posterior convite lo celebraron en la hacienda de El Pino de San José, que se encuentra a pocos kilómetros de la capital andaluza.
La novia iba con un diseño espectacular de Antonio García. Diseñador que, por cierto, le hizo el vestido de boda a la que está escribiendo este post :). El ramo de la novia fue de Cártamo Flores y la coronita que llevaba de Tavieletta Hats. Para la peluquería y el maquillaje, la novia confió en Mauro Muñoz. El novio iba con chaqué y zapatos de Silbon y colgantes y tirantes de Lester.
La decoración fue de Prusia eventos y Flores Búcaro. Y la coronita del paje y los conos con el eucalipto para la salida de la iglesia fueron de Brunia Floral.
Para las invitaciones, la novia quiso sorprender al novio. En un principio, ambos tenían la idea de poner dibujada la iglesia donde se iban a casar pero unos meses antes, en febrero, entraron a robar en la casa de la playa del novio. Además de robar, la quemaron y la verdad es que pasaron unos meses muy malos. Entonces, a la novia se le ocurrió la idea de poner en las invitaciones la casa de la playa y las chicas de Les Cloches consiguieron que pudiera darle esa sorpresa. Pidieron a la novia una foto de la casa y la dibujaron tal cual. Todos los días 30, Esperanza le hacía a Emilio como cuenta atrás un detalle y uno de ellos fue la invitación ya terminada. Imaginaos la cara que puso al ver su casa dibujada. Fue un momento muy emotivo.
Por otro lado, como ambos son muy fans del reggaeton, decidieron poner canciones de reggaeton como nombres de las mesas. Los meseros fueron cds con el single. También, pusieron un cartelito en todas las mesas explicando que durante la cena sonarían las canciones y tenían que luchar por ser la mesa más divertida y tenían que estar atentos cuando sonara. Todo el mundo lo dio todo y fue una cena muy entretenida. Los meseros y los detalles a los invitados fueron también de Les Cloches.
Para la entrada a la cena, los novios eligieron una de sus canciones preferidas, Danza Kuduro, y los invitados los recibieron bailando con bengalas encendidas.





















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