30 Dic Una boda con lluvia, pero perfecta
Esta semana os traigo una boda pasada por agua celebrada en Cáceres. Una boda con lluvia, pero perfecta, como nos ha contado Alicia, la novia. Os dejo todos los detalles de la boda de Alicia y Borja contados por ella misma. ¡Ahí va!
Un poco de nosotros
Nos conocimos el 30.07.2016 en la boda de unos amigos, Cristina y Jacobo, en Cáceres. A partir de ese día, empezamos a salir.
Tras dos años y medio de relación, Borja me pidió matrimonio el 06.12.18 en la estación de esquí de Cerler, en medio de las pistas. ¡Una sorpresa total!
El gran día: una boda con lluvia pero perfecta
La celebración fue religiosa, en la Ermita de la Sagrada Familia en Cáceres. Nos hizo mucha ilusión que mi perra Pipa nos acompañara el día de la boda. Gracias a Jara, de Dogwedding, fue posible. Fue del Castillo a la Ermita con la canción “Can you feel the love tonight”, de Elton John, con un cartel de “Ya viene la novia”. Además, tuvimos una misa muy especial gracias al Padre Fernando, “el cura de nuestra vida”.
Seguidamente, el banquete tuvo lugar en El Castillo de las Arguijuelas de Arriba. Nos casamos allí porque fue el lugar donde nos conocimos, en la boda de nuestros amigos Cristina y Jacobo, mencionados anteriormente.
Tanto la ceremonia como el banquete fue en el mismo sitio. Queríamos que, sobre todo, fuera lo más cómodo para nuestros invitados y evitar tener que desplazarlos en autobús hasta el banquete y la celebración. Y fue un acierto, teniendo en cuenta que fue una boda con lluvia.
Detalles de la novia
- Bata:
Mientras me estaban maquillando, lleve una bata diseñada por mí y confeccionada por una modista de confianza de Cáceres. La tela era de tejido satén en color azul grisáceo y los puños de las mangas, iban adornados con plumas de marabú en color hueso.
- Vestido:
El proceso del vestido fue muy especial para mí. Desde pequeña, me he diseñado mis propios vestidos y blusas y el día de mi boda, ¡no iba a ser menos! He tenido la gran suerte de crecer y aprender de mi abuela que era una gran modista.
Tenía claro que quería algo vintage y que fuera en color hueso. Partiendo de esas dos ideas, me inspire en mi abuela, modista de profesión que nos hacia tanto a mi madre como a mí, vestidos y blusas de entredoses de valencier. En ese sentido, diseñé mi vestido y fui a Pilar Serra, modista de Madrid. Desde el principio, conectamos mucho, le encantó mi diseño y empezamos a trabajar.
En cuanto a los encajes de valencier que llevaba el cuerpo del vestido, elegí uno principal para el escote de pico y el resto de entredoses de otro motivo.
- Complementos:
Cuando diseñé mi vestido se me ocurrió la idea de llevar como complemento un broche en la cintura con una piedra de agua marina. Quería hacer el check en cuanto a llevar algo azul. Tras varios meses de búsqueda, ¡por fin lo encontré! Un broche súper especial de un anticuario de Bilbao en platino, diamantes, oro y con una aguamarina en el centro.
Los pendientes de diamantes me los prestó mi suegra, Verónica.
- Zapatos:
Los zapatos fueron un regalo de mis mejores amigos, Carmen y Antonio, y me los hice a medida en Mr. Mac. Tenía claro que quería unos zapatos forrados en satén y con una lazada en el tobillo. Por eso decidí hacerlos a medida.
- Tocado:
Después del baile, me quité el recogido y me puse una diadema de Verbena Madrid.
- Peluquería y maquillaje:
Me peinó Peluquería Isabel. Yo quería un moño bajo de bailarina muy sencillo. Me maquilló Loleta de Solbelleza.
- Ramo:
De Jardinería Sara, quería un ramo silvestre y a la vez un poco diferente. Pusimos un toque de azul con paniculata para conseguir ese encanto.
En el ramo llevaba un camafeo de plata con la foto de mi abuela para que me acompañara en ese día tan especial. El camafeo fue regalo de una de mis mejores amigas, Marta Barra.
Detalles del novio
Borja llevó chaqué de Fields, corbata de Lester, gemelos de rubí de su padre y zapatos de Carmina.
Después del baile, mi marido se cambió el chaleco y se puso uno de Púgil en color arena.
Decoración, comida y fiesta
Tanto las invitaciones como el sitting y los meseros fueron de Invitarte invitaciones. Los meseros llevaban como título razas de perro. El nuestro fue un pequeño homenaje a los nuestros, Pipa y Cala. Cala falleció en diciembre de 2018.
Al convite entramos con la canción «Janey don’t you loose heart», de Bruce Springsteen.
La decoración de los espacios fue de Catering Miguel Ángel, Jardinería Sara y Búcaro Sevilla.
A los invitados les regalamos paraguas y alpargatas. En la celebración, durante las copas, un caricaturista retrató a los invitados.
Entregué ramos a madres, hermano, a mi amiga Carmen, a Solete y a la Tata Pura.
El baile lo abrí con mi padre y Borja con su madre, con el vals “La condesa Maritza”.





















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